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¿Se puede trabajar feliz?

Muchos trabajadores no tienen la suerte de pasarlo bien en la oficina. Y se hunden en el círculo vicioso de las críticas y la envidia. Aquí los expertos dan sus recetas de cómo revertir la situación para levantarse todos los días contento de ir a trabajar.

¿Quién no se ha quejado alguna vez de su jefe, de la infraestructura de su oficina, de sus compañeros y hasta de la comida que sirven en su empresa? Seguro, unos más que otros, pero las quejas abundan.

La situación no es nada sana. Qué mejor sería que levantarse cada día e ir feliz y contento a trabajar. La carga laboral sería distinta y bastante más llevadera, dicen los expertos, los mismos que aseguran que se puede ser feliz en el trabajo. Aquí van algunos datos prácticos.

Las principales quejas
Tener un horario flexible es lo que más satisface a las personas. Así lo han revelado diversas encuestas que advierten que los trabajadores más felices son aquellos que trabajan por honorarios, medio tiempo o las personas que trabajan por su cuenta.

Tanto así que los mismos sondeos sentencian que las empresas que dan flexibilidad a sus empleados para adaptar su horario siempre y cuando saquen a tiempo el trabajo son aquellas compañías que cuentan con la mayor satisfacción laboral y con empleados más leales que aquellas empresas que son irracionalmente estrictas con el tiempo. Aquí -por supuesto- no estamos hablando de flexibilidad para poder llegar tarde a una cita, pero sí de la inconformidad que crea en muchos empleados el hecho de tener hora estricta de entrada sin hora fija de salida.

Las mejores empresas también son aquellas en las que existe una comunicación abierta entre empleados y niveles superiores. Las principales quejas que tienen los psicólogos de las empresas apuntan a que los niveles altos no se preocupan por la carga de trabajo, ni escuchan a sus empleados, también se vuelven reactivos al momento que los empleados plantean un problema o alguna situación que los tenga insatisfechos.

Recupere energía
Desde afuera se podría pensar que la solución es tan fácil como adaptarse y punto, pero quienes viven este drama día a día saben que no es así. Para llegar a aceptar y disfrutar un empleo que se ha convertido en sacrificio, los sicólogos recomiendan un proceso gradual que tiene como objetivo recuperar la motivación. Para llegar a este punto hay que empezar por hacer un alto en el trabajo, analizarlo detalladamente con cabeza fría y hacer una lista tanto de los aspectos negativos como los positivos de ese empleo.

Lo que sigue es enumerar los motivos que lo impulsan a hacer su trabajo, pues sólo reconociéndolos, puede volver a tener sentido y resultar gratificante.
No todos los motivos tienen el mismo origen ni la misma intensidad. Así como el salario puede ser un buen motivo para conservar un empleo, la realización personal o el ambiente laboral también. Aunque varían en cada circunstancia y para cada ser humano, hay motivos económicos, sociales, profesionales e intelectuales, que son a su vez motivos personales, y son los que hacen que alguien recupere la energía que necesita para realizar su trabajo y sentirse satisfecho al final de la jornada.

Frente al diagnóstico inicial de elementos positivos y negativos, que debe ir acompañado de la lista de motivos personales, es fundamental preguntarse: De lo que me molesta, ¿qué puedo cambiar? ¿Cómo puedo manejar lo que no puedo cambiar? ¿Cómo puedo aprovechar los aspectos positivos de mi trabajo? Sobre la base de estas preguntas, cada persona debe diseñar sus propias “estrategias de aguante”, que más que lograr soportar las actividades diarias, tienen el objetivo de redescubrir el significado de su empleo y la motivación para realizarlo.

Tácticas de paz
No deje que su trabajo se le convierta en un hábito. Haga de las tareas diarias algo creativo que le permita sorprenderse a sí mismo.
Exíjase. Asuma cada día como si fuera un reto y dé lo mejor de usted en cada una de las actividades que realice, por pequeñas que sean.
Dé un valor agregado a las tareas que le correspondan, así tanto usted como sus jefes notarán el cambio.

Póngase propósitos con fecha y cúmplalos. Este es un recurso importante para ver el avance del proceso.

Desarrolle otras competencias. En la actualidad los empleos requieren que usted descubra sus habilidades y las aproveche. De esta forma, además de mejorar su desempeño laboral, crecerá como persona.

Aprenda a evitar o tolerar las cosas que le molestan. Es la mejor actitud para ahorrarse conflictos que deterioran su salud mental.

Rodéese de gente energética, pues le ayudará a sentirse mejor con el ambiente que lo rodea.
Evite quejarse constantemente, así lo único que conseguirá es “contaminarse”.
Llénese de paciencia y empiece a buscar otras opciones de empleo.

Trate de hacer del trabajo algo divertido. 
Recuperar la motivación es la clave para que el trabajo deje de ser una carga.

Lo que buscan los trabajadores
El buen funcionamiento de cualquier empresa depende en gran medida del ánimo y empeño de los empleados hacia sus tareas. Hoy todas las compañías buscan el beneficio económico y la productividad de sus empleados, pero ¿qué buscan los trabajadores? Satisfacción con el trabajo en sí. Todo empleado desea sentirse a gusto con las funciones que desempeña en una determinada empresa.

Retroalimentación: todos los empleados necesitamos recibir información clara y directa sobre la efectividad de las tareas realizadas.

Recompensa justa: muchos estudios han demostrado que el salario es la principal causa de insatisfacción de los empleados, pero esta afirmación no es del todo cierta. Generalmente, las comparaciones salariales, ya sea con los compañeros de la misma empresa como fuera de ella, provocan que todos consideremos que nuestro sueldo “debería ser” más elevado respecto al que percibimos. Por tanto, no es el salario en sí lo que nos hace sentirnos más o menos satisfechos en un trabajo, sino la percepción de justicia, es decir, el sistema de retribución de una compañía debe ser percibido por toda la plantilla como justo y sin ambigüedades. En la percepción de justicia no sólo influyen las comparaciones, sino también el volumen de trabajo de un empleado, así como sus habilidades.

Consideraciones favorables del trabajo: la mayoría de los empleados creen que un buen ambiente de trabajo es imprescindible para realizar correctamente sus funciones.

El jefe directo: el comportamiento del superior inmediato es uno de los puntos clave en la satisfacción laboral.

Fuente: La tercera

One comment on “¿Se puede trabajar feliz?

  1. Stephany Wong
    7 February 2012

    Eso no sucede con todos los trabajadores, uno puede ser el mejor jefe del mundo amable, feliz, animoso, pero si los trabajadores son machistas e ignorantes obvio te hacen la vida a cuadros, en especial los solteros que suelen hacer lo que les da la gana.

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