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Competencias para el profesional del futuro

¿Hoy en día bastará ser un genio en números o el vendedor estrella para surgir y ascender en un trabajo? Definitivamente no. Actualmente se toman en cuenta otras habilidades y valores cuyo impacto en los resultados es mayor.

Comencemos por definir cuál es el principal deber de un profesional, y es el estar en contacto y entender la realidad. La realidad de sí mismo, de su familia y de su trabajo. Aparentemente muy sencillo, pero no lo es. Cuantos gerentes hay técnicamente brillantes pero que sin embargo, no supieron anticiparse o reaccionar a la crisis por no entender bien el contexto, cuantos hay que se enfocan en grandes negocios y no se percatan de la realidad de su equipo cercano de trabajo que está muy descontento y rindiendo al 50%, o simplemente cuantos son workaholics y no se percatan de que al final tendrán mucha plata pero pagar el divorcio.

Sin ánimos de extrapolar ningún modelo personal, comencemos por definir que habilidades son las más relevantes para cualquier profesional. Obviamente no pretendo ahondar en ninguna de ellas porque el espacio no lo permite sino únicamente mencionar con una breve explicación las principales y darles algunas ideas concretas para conseguirlas.

Una de las más importantes es la inteligencia emocional, aquella habilidad a través de la cual, reconoces tus emociones, las controlas, identificas las de la otra persona y generas empatía con ella. En un trabajo no asciende el ratón de biblioteca que toda su vida fue número uno de su clase, sino más bien aquel que obviamente fue un buen estudiante, dedicado, pero que en su vida laboral supo cultivar virtudes como la amistad, el ser amigo de sus amigos, entender lo que necesita la empresa, lo que necesita tu equipo de trabajo, persuadir, generar empatía, tener un buen carácter. Muchas veces para viajar de la prédica al compromiso real, el carácter es la pieza más valiosa de nuestro equipaje, es la que traza finalmente los límites entre los que hacen algo transformando la realidad y los pesimistas que se quejan de todo.

Otra competencia que marca la diferencia es la capacidad para tomar decisiones. Y para ello, es necesario tener el criterio suficiente para identificar cuando priorizar la decisión con el corazón y cuando con la cabeza. Al respecto decía Santiago Alvarez de Mon, brillante profesor del IESE que tuve la suerte de escuchar: “El corazón no solo es la sede de los sentimientos, sino también la sede de la inteligencia. El arte de dirigir necesita de un corazón inteligente que incorpore a sus latidos y vibraciones los recados de la razón. Una razón sensible y un corazón inteligente se solicitan el uno al otro. Probablemente este sea el rasgo más notable de una persona serena. En ella se da una armonía inefable entre razón y corazón, tal vez porque este es quien gobierna. En todo lo que hagas pon el corazón, tan falto y escaso en tantas empresas y carreras profesionales. El corazón inteligente escucha atentamente a la razón, le agradece sus consejos y advertencias, pero no está dispuesto a dejar de vibrar y volar muy alto. No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos, decía Antoine de Saint Exupery en El Principito.”

Quizá una de las competencias que más se ha necesitado con la crisis del pasado año fue la resiliencia, que es la capacidad para soportar golpes y fracasos y salir fortalecido. En contextos de crisis, se necesita profesionales que se automotiven y que si se caen se levanten rápidamente. Las empresas no buscan al infalible porque este tipo de ejecutivos cuando cae es muy complicado que se levante rápido, su ego no lo deja, sino por el contrario, se busca a aquellos que actúen rápidamente cuando se caigan, que no se paralicen, y que sobre todo aprendan de sus errores y puedan afrontar situaciones nuevas con ese aprendizaje.

Rosa García, Ceo de Microsoft en España nos dice: “Yo cometo muchos errores y muchas veces. Mi filosofía es la siguiente: afronta tus equivocaciones, aprende y sigue adelante. Lo que no hago, ni le permito a mi gente, es ocultar los fallos. Si en mi compañía un colaborador, en lugar de reconocer un error y poner las vías para solucionarlo intenta taparlo, es motivo de despido. No sólo se está engañando él, sino también nos engaña al resto y puede provocar un problema grave en la compañía.” Su filosofía claramente está enfocada en tener comprensión con los errores pero tolerancia cero con la mentira y el encubrimiento de malas acciones.

Una de las competencias que más apremian y más difíciles de conseguir y sacar provecho es la gestión del tiempo. Las empresas cada vez más se dan cuenta que no necesitan personal que trabaje más sino mejor y esto pasa por saber “sacarle el jugo” al tiempo que pasan en la oficina con el fin de que luego de ello salgan a una hora donde tengan una vida propia. Un punto en común de los ejecutivos exitosos de hoy es que saben blindar su tiempo libre con familia y amigos.

Algunos consejos de Robert Bly, uno de los gurús más reconocidos en Time Management, son los siguientes: Encárguese personalmente de lo más importante, haga listas de asuntos pendientes y asigne prioridades a cada asunto, maneje las reuniones, cumpla el horario de comienzo y fin, identifique aquellas actividades que desperdician tiempo, aprendiendo a evitar distracciones. Evite realizar varias tareas diferentes a la vez. Por ejemplo, la manía de chequear el mail cada 5 minutos, porque distrae y resta concentración. Escriba pensamientos e ideas – así no perderá tiempo tratando de recordar cosas cuando las necesite. No amontone basura: revise sus papeles periódicamente, archive lo que necesita y bote lo que ya no le sirva. Y finalmente utilice la regla del 80/20: 80% de nuestros logros provienen de apenas un 20% de nuestros esfuerzos. La tarea es encontrar cuál es ese 20% productivo, y dedicarse a esas actividades.

Otra de las habilidades más solicitadas es la comunicación a todo nivel, pero aquella que no sólo habla sino que pregunta y escucha. Un buen comunicador es experto en gestión del silencio. Es importante no solo comunicar sino también escuchar aquello que el interlocutor nos ha dicho entre líneas.

Por último, quisiera mencionar y explicar rápidamente la importancia de aprender a trabajar en equipo. Para ello, la palabra indicada es el compromiso. Cuando el equipo cree que su firma está estampada en todo lo que hace, entonces recién tendrá la posibilidad de convertirse en exitoso. A continuación cinco cualidades para forjar equipos exitosos: comunicación, confianza, responsabilidad individual y colectiva, cariño y orgullo. Todo eso es mucho más importante que el talento y la experiencia técnica. Mr K, quizá el mejor entrenador de todos los tiempos en la NBA decía que los buenos equipos se vuelven extraordinarios cuando sus jugadores confían unos en otros y supeditan el yo al nosotros.

Hay también otras competencias que por espacio no podré explicar pero que sin embargo no debieran dejar de ser mencionadas como liderazgo, energía, entusiasmo, capacidad de ejecución, persuasión, visión de negocio, vocación de servicio, manejo de conflictos y orientación al cliente, así como también los principales valores de un ejecutivo que son la humildad, el esfuerzo, la perseverancia, la disciplina, amistad, paciencia y compromiso, elementos críticos para diseñar y mantener equipos cohesionados y consistentes. Sin ellos difícilmente un profesional podrá destacar y mantenerse en la cima por mucho tiempo.

Conclusiones
Para comenzar a obtener las competencias que cada uno necesite para poder trabajar mejor, un buen comienzo es contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Conoces tus puntos fuertes y tus áreas de mejora?
  • ¿Has hecho alguna vez un chequeo 360 de tus competencias (encuestas a tus jefes, pares, subordinados e inclusive a familiares y amigos?
  • ¿Sabes cómo desarrollar tus competencias y las de tu equipo?

Luego de tener claro ello, es necesario un plan de mejora personal, que implique un compromiso para cambiar. Dicho plan debiera responder las siguientes preguntas:

  • ¿Qué competencias debo adquirir?
  • ¿Con qué recursos cuento para ello?
  • ¿En qué tiempo cambiaré?
  • ¿Cómo lo mido?

De nada sirve el conocerlas, sino ponemos esfuerzo y disciplina por conseguirlas. ¿Lo intentamos?

One comment on “Competencias para el profesional del futuro

  1. VILMA RIVERA VALLE
    2 December 2011

    SEÑORES
    LABORUM

    Por la presente los saludo cordialmente, quiero felicitar el esfuerzo de mejorar la interación y presentación en la web, mi cuenta está mucho mas clara y puede actualizar rápidamente mi curriculum vitae . Yo como usuaria quiesiera sugerir para la busqueda de trabajo la opción de BUSCAR por SALARIO OFRECIDO, el HORARIO DE TRABAJO y por Area profesional si es posible. Esto nos daría mayor informacion para poder postular con precisión. Gracias por este espacio para expresar mi opinión que es buena pero puede ser mejor.
    VILMA RIVERA VALLE

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